Un hombre cualquiera busca en la
cartelera 'Estiu 1993' para despedir la estación estival, en medio del bochorno
político, atrincherado en las butacas.
De camino al cine las calles se
empapelan con carteles sobre la independencia y, en plena Plaza de España, un
grupo de voluntarios entregan papeletas con el "si" a la separación.
Se nota en cada rutina del día a día como la sociedad está impregnada por la
bronca política. A la puerta del cine un grupo de exaltados se manifiesta
contra que una película catalana sea la representante de la Academia de Cine a
los Óscar. Portan banderas rojigualdas y pancartas con las caras tachadas de
Puigdemont y Junqueras. Sin darse cuenta que los sentimientos que narran la
película son independientes, nunca mejor dicho, del idioma en que se expresen.
En el silencio de la sala, a la
espera del inicio de la película, ojeo la prensa del día. "Los diputados
del Partido Popular y Ciudadanos desataban, en la tarde de ayer, su júbilo al
aprobar la celebración del referéndum para la separación de Catalunya del
Estado", leía en portada. Y, más abajo se añadía, "El Govern salió
rápidamente a manifestar su desacuerdo y ha pedido un dictamen al Tribunal Constitucional para quedarse en el Estado".
En páginas interiores había imágenes de una concentración, a las puertas del
Congreso bajo el lema "Spain is not Catalonia". Y la constante lluvia
de Twitter golpea la pantalla con un tweet de Arnaldo Otegui con una foto de su
gato con el hashtag #IloveCat. Justo encima un trabajador de TVE filtra las
imágenes del nuevo mapa del tiempo, que obviaba la predicción meteorológica
para el territorio catalán. Una fila más atrás, una pareja con un sureño acento
andaluz hablan del ayuntamiento de Sevilla que va a aprobar una partida
extraordinaria para la retirada de las partes dedicadas a Catalunya de la Plaza
de España. Las luces se apagan y volvemos a 1993 durante 97 minutos.
Y así un hombre cualquiera imagina
una viñeta de Mortadelo y Filemón cambiando la realidad para buscar la
coherencia a través de un invento del profesor Bacterio.
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