sábado, 3 de octubre de 2026

Lo mojado del periódico

Un hombre cualquiera observa las hormigas aladas en mitad de la portada del periódico.

La humedad se mezcla con el calor. El ambiente se carga de un intenso petricor. La vida parece ralentizarse. Las palabras se mastican. Las miradas ensimismadas no salen del bucle. Y los pulsos repican lentos, despacio… casi en silencio. La negritud apaga los colores. La escala de grises palidece cualquier atisbo de vida. Y el día se enviuda en mitad de sí mismo.

Eléctrico, un hombre cualquiera 

Y un relámpago potente y eterno flashea a propios y extraños. La tormenta comienza. Entre antenas y cables la electricidad parece envolverlo todo. Los pelos se erizan, la piel se tensa y el paladar se torna metálico. Y el trueno se propaga con un eco seco y vibrante. Los pulsos se aceleran. Las miradas vuelven en sí. Las palabras se vomitan. Y la vida lucha…

Y así un hombre cualquiera observa como las gotas mojan los titulares sobre manifestaciones, acampadas y gobiernos… todo se convierte en papel mojado.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Lo imprevisto de la monotonía

Un hombre cualquiera busca la chaqueta en su mochila.

El termómetro tirita aliviado, tras la acalorada ola que surfeó la fiebre estival. El pronóstico se nubla hasta precipitar, día a día, las postrimerías del nuevo curso. Una irrefrenable cuesta abajo hacia la monotonía de un septiembre, que aterriza sobre el pupitre, con un inconciliable horario de oficina. En vuelo regular, Eva pisa el cielo de un Madrid con olor a libros nuevos y con ganas de hibernar. Antes de abandonar el avión, prepara la alarma del despertador, revisa el correo electrónico y vuelve a mirar la fotografía del resultado de la prueba de embarazo. El que ha agazapado en la papelera del baño del avión, pero imposible de esconder en su vientre…


Más que el comienzo de curso es el pistoletazo de salida de una nueva vida. Aún sin hacerse a la idea… su cabeza busca la forma de darle la noticia a Adán, el padre del bastardo. Entretenido, a tres filas por delante de ella, con la redacción del mensaje a su mujer, "He perdido el tren, volveré mañana’’. A 4 kilómetros de distancia, Berta, la mujer de Adán, lleva dos meses ocultando su despido con unos ahorros secretos, que agonizan entre mentiras y miedos. La tarde del primer domingo de septiembre es la tarde más de domingo de todo el año y más ante el lunes, más lunes, que les espera… y encima las maletas van con retraso por la cinta de recogida…


Y así un hombre cualquiera se abriga ante el crecimiento de las horas de oscuridad.