sábado, 8 de febrero de 2025

Lo señalado de los caminos

Un hombre cualquiera entiende que la felicidad está desperdigada por el mundo en recuerdos, lugares y, especialmente, en personas.

¿Cómo encontrar la felicidad? Pulgarcito dejaba migas de pan. Los peregrinos buscaban flechas amarillas. Los romanos diseñaban calzadas. Y hay quien recaudaba palillos para encontrar y marcar en el mapa los caminos que llevan a la felicidad. Un mapa del tesoro que lleva a personas inolvidables, llega a lugares disfrutados o rescata recuerdos eternos. Y todos ellos vienen a la mente con una inapreciable sensación del día a día que los puede evocar de repente. El refrescante sabor de una cerveza. Un lluvioso día de paraguas. Un esperanzador ‘malo será’ de una conversación. Un retrovisor cerrado del coche. Unas imprevistas plumas de pato. Una palabra compartida de un discurso. Una fotografía enmarcada de regalo. O un nombre oriundo de los Ancares.

Quizá esos palillos son picas o señales para volver a andar los caminos y volver… Volver a encontrar incógnitas dibujadas en los rostros. Volver a encontrarse con menos juventud y más experiencia entre los pupitres. Volver a encontrarse con pacíficos guerreros de Xian. Volver a encontrarse bajo el vuelo del botafumeiro con las huellas bien amarradas en la tierra. Volver a encontrarse con los aires de Eire en plena leira. Volver a encontrarse entre nupciales templarios de leyenda. En fin… sea como fuere y sea donde se pueda, volver a encontrarse para atesorar más palillos y ampliar los caminos que rezuman felicidad.

Y así un hombre cualquiera emprende planes para crear más recuerdos, descubrir nuevos lugares y reencontrarse con las personas de siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario